Hay 32 grados afuera. Los pajaros no quieren volar y yo no quiero salir. Me refugio en casita con la persiana bajada y me armo de un porron lleno de cerveza con limón para cuando el calor asome por la puerta.Ya es viernes termina la semana laboral y afrontamos el fin de semana. He conseguido el último disco de el Cigala. Lo escucho esta tarde de calor. Desde el título, Dos lágrimas, se anuncia lo que vende, más de lo mismo. Exactamente lo mismo no, le faltan dos piezas básicas y vitales respecto al anterior. Ni Valdés ni Colina es demasiado para el Cigala. Disco monotono y falto de alma. Si lo quieres escuchar creo que a alguien se le ha caido por aqui. Mejor me escucho a Camarón, un crustaceo menor pero que cojones gasta.

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